30/7/14

Desde Castellón a #VeranoMisión

“Voy básicamente a recibir y volver cargado para poderlo transmitir”.


Manuel Vinyes, es uno de los cinco jóvenes voluntarios de Castellón viajarán a final de mes a Burkina Faso para vivir un #VeranoMisión, nos cuenta que esta experiencia misionera "espero aprender que se puede ser feliz sin nada o muy poco. Me voy básicamente a recibir y volver cargado para poderlo transmitir”.



Un grupito de cinco jóvenes de Castellón viajarán a final de mes a Burkina Faso para vivir un verano misionero. Irán a la misión diocesana en las parroquias de Safané y Oury en en Dedougou, Camerún. Su labor consistirá en organizar actividades lúdicas y pedagógicas en el orfanato de Sainte Cécile de las religiosas Soeurs de l’Immaculée Conception.

Monseñor Casimiro López Llorente, obispo de Segorbe-Castellón, hace unos días en la celebración del envío, les ha dijo que con esta iniciativa "se convierten en la avanzadilla de esos sembradores, misioneros que van a la mies del mundo”, y que “hay mucha gente que espera conocer sus vivencias”. El P. Prades, que les acompaña en este #VeranoMisión desea que estos jóvenes se sientan enviados por la Iglesia.


Los jóvenes se han estado preparando durante todo el año para este viaje con unas charlas y convivencias por la Delegación Diocesana de Misiones de Segorbe-Castellón. Los jóvenes son conscientes que éste “no es un viaje como otro, porque vas sin saber lo que te encontrarás y a aprender a vivir el día a día”, pero están convencidos que les aportará una visión nueva del mundo desde el contacto directo con la realidad de la gente en África.

Más información en el blog de MisionesSegorbe - Castellón


29/7/14

El Papa y los jóvenes

“Los jóvenes quieren protagonismo misionero”


El Papa Francisco ha dicho este sábado que “los jóvenes quieren protagonismo misionero”. Como nos ha gustado mucho esta afirmación, la queremos compartir, ya que nos anima a todos a vivir y comunicar a los demás las experiencias misioneras, como hacemos cada verano en OMP, que publicamos las experiencias misioneras de jóvenes como #VeranoMisión.




Ha sido en la visita pastoral de Francisco a Caserta, donde ha tenido un encuentro con el Obispo y los sacerdotes. En él, según lo que va siendo su costumbre, le han hecho diversas preguntas en lugar de leer el discurso preparado. En una de las preguntas y hablando a propósito de la piedad popular el Papa ha hablado de la evangelización de los jóvenes. Recordando su experiencia en la diócesis de Buenos Aires, decía que los grupos juveniles no funcionaban porque eran reuniones en las que sólo se hablaba y al final se aburrían. La cosa cambió, decía el Papa, “cuando los sacerdotes han encontrado una manera de involucrar a los jóvenes en pequeñas misiones, hacer la misión durante las vacaciones, la catequesis en los pueblos que más lo necesitan, en los pueblitos que no tienen cura, entonces se sumaban”. Porque constataba el Papa “los jóvenes quieren de verdad este protagonismo misionero”. A partir de ahí concluía: “el apostolado misionero de los jóvenes tiene algo de la piedad popular”, poniendo de manifiesto que el compartir la fe con la gente más sencilla es un gran medio para el crecimiento en la fe de los jóvenes. Porque “la piedad popular es activa, es un sentido de la fe –dice Pablo VI– profundo, que sólo los sencillos y los humildes son capaces de tener”.

Precisamente es lo desde aquí intentamos poner de manifiesto con las experiencias misioneras de los jóvenes y su #VeranoMisión, publicando los testimonios de los jóvenes: “Sentir al otro como hermano” (Elena Pérez, joven voluntaria de la Delegación de Misiones de Sigüenza-Guadalajara); “La mejor manera de unirme a Dios” (Juan López, Toledo); “Abrir los ojos y darnos cuenta de las grandes diferencias que hay entre los países” (los participantes del Curso Norte-Sur de la delegación de Misiones de Vitoria); “Dar lo mejor de mí misma” (Asun Parra Ceballos, de Sigüenza-Guadalajara); “Dejarnos llevar por Cristo y sobretodo, experimentar el gozo y alegría que tienen los misioneros” (Laura y Lucía, de Alcaracejos, Córdoba); “conocer, compartir, crecer, aprender, ayudar, estar junto a los misioneros…” (Setefilla, joven cordobesa de 21 años).

Puedes leer los testimonios de los jóvenes que este verano han vivido una experiencia de misión en:  http://ompes.blogspot.com.es/search/label/veranomisión

Si te interesa compartir tu experiencia puedes hacerlo mandando un correo electrónico a comunicacion-dn@omp.es

También puedes contarnos tu experiencia misionera en Twitter con el hastag #VeranoMisión https://twitter.com/OMP_ES


28/7/14

"Sentir al otro como hermano"

Elena Pérez es una joven voluntaria de la Delegación de Misiones de Sigüenza-Guadalajara que va a vivir una experiencia misionera, un #VeranoMisión con los Hermanos de San Juan de Dios en Cuba.


"Este verano pasaré mis cinco semanas de vacaciones en La Habana, Cuba, junto con otras dos jóvenes y un Hermano de San Juan de Dios, compartiremos día y noche con las personas que están en el Sanatorio San Juan de Dios de personas con trastorno mental, y en el Hogar Clínica San Rafael para la atención de personas mayores.

Para mí una experiencia de este tipo es de las más grandes que se  pueden tener en la vida, el sentir al otro como hermano, esos ojos que te miran y te transmiten tanto. Eso es lo que me mueve a compartir mi tiempo, mi juventud, mis dones con personas que lo pueden necesitar como lo hacen los misioneros.

En definitiva, sentir que soy las manos y los pies de Jesús y que a través de mis acciones él está actuando, sentir que en cada momento estamos compartiendo el Evangelio, esa Buena Noticia que todos necesitamos para ser más felices.

En la maleta de ida llevaré mucha ilusión, alegría, esperanza pero os aseguro que mi maleta de vuelta estará mucho más llena. ¡Estará llena de Dios!"



Elena Pérez
Delegación de Misiones de Sigüenza-Guadalajara

25/7/14

"La mejor manera de unirme a Dios"

Juan López acaba de regresar de su #VeranoMisión en Perú. Con 19 años, Juan, afirma que se siente “feliz y libre” desde la opción preferencial por los pobres y destaca que “en el compartir con los discapacitados en la misión peruana he encontrado la mejor manera de unirme con Dios”



“La decisión que he tomado en mi vida es entregarme a los pobres a tiempo completo” 


Acaba de regresar de Perú, donde ha participado en una experiencia misionera, lleno de emociones y vivencias, que hoy concretamos en un diálogo en la Delegación de Misiones de Toledo, en el que comienza afirmando que “en Perú todo el mundo me espera”. Hablamos de Juan López Lancha. Joven toledano de 19 años. Uno más, podrían decir muchos. Es más, cuando comenzamos el diálogo en torno a un café en una terraza toledana y posteriormente realizábamos alguna fotografía en la toledana calle Comercio, los visitantes y toledanos habrán pensado “unos turistas más”, obviando que la conversación previa y la fotografía recogían un claro mensaje de caridad.

Madre Teresa de Calcuta y D. José Rivera se han visto reflejados en el diálogo con Juan López, un joven con rastas que destaca que es “admirador de la Madre Teresa de Calcuta”, haciendo suya la frase “ten fe en las pequeñas cosas, porque es en ellas que reside tu fuerza”. Es más, quiere compartir la anécdota en la que preguntan a la Madre Teresa qué pensaba hacer cuando ya no fuera la Madre General, y ella contestó “soy excelente limpiando letrinas y desagües. No importa lo que hagamos, sino el amor con que lo hagamos”. Otra vez surgen las palabras amor y entrega. También nos habla de D. José Rivera, sacerdote toledano en proceso de beatificación, “para mí es especial, yo me he criado en una familia donde, en mi casa, en cualquier conversación siempre surgía las palabras de Rivera, por lo que toda mi vida ha estado vinculada a la obra de Rivera”, es más, afirma, “contemplando a mis padres, que son hijos espirituales de D. José Rivera, veo el fruto que ha dado y por eso esto seguro que el árbol es bueno y para un mí es un santazo”.


“A mí Dios me sacó de la mierda directamente”

Sobre estas bases espirituales, y siempre con la mirada en Jesucristo y en el Evangelio, “y el capítulo 25 del Evangelio de San Mateo”, quiere reseñar, nos acercamos a este joven que con un testimonio fresco y claro afirma, sin titubear, que “a mí Dios me sacó de la mierda directamente”, porque – prosigue - “hice cosas que no se debían hacer y sobre todo hice mucho daño a la gente que me quería”. Reconoce Juan que “no quería cambiar”, porque “estaba muy cómodo siendo como era, lo que coloquialmente se dice hacer el cabrón”. Pero ante esta situación notó “un cambio muy lento, pero me daba cuenta que era como si tuviera una venda en los ojos y alguien me la fuera quitando, y entonces logré ver las cosas como eran”. Asegura, nuevamente sin titubear y con fuerza en sus palabras, que “sé que fue Dios el que me quitó la venda y sé que Dios y mis padres me habían perdonado”. Lo descubrió y sintió, “Dios me quiere”. Por ello, es más fácil entender la clave de su compromiso misionero, que le ha llevado este año hasta la India y ahora en Perú, “la decisión que he tomado en mi vida es entregarme a los pobres a tiempo completo, todo lo que pueda”.


“En el compartir con los discapacitados en la misión peruana he encontrado la mejor manera de unirme con Dios”

Nos trasladamos a Perú, de la mano de su experiencia misionera, y nos sitúa “en Tablada de Lurín, donde estuve viviendo diez días en una casa que se llama la Casa de las Bienaventuranzas donde residen los abandonados especiales, que fue fundada por el Padre Omar”. “En el compartir con los discapacitados en la misión peruana he encontrado la mejor manera de unirme con Dios”, en una casa en la que, destaca Juan, todos los voluntarios son expandilleros o exdrogadictos, “que fueron salvados por el Padre Omar de ese mundo y están viviendo y colaborando en la casa muy bien”. Es anecdótico, para Juan, “que la casa funciona a ritmo del compositor y guitarrista Bob Marley, cuya música a mí me gusta”.

Además de en la Casa de las Bienaventuranzas también participó en “Sembrando Esperanza”, que es una casa en la que se acogen enfermos de tuberculosis, esencialmente, “pero en esta casa también se acoge con dignidad a personas que poseen el sida o que están abandonados”. Desde ahí estuvo colaborando “en los cerros y en las zonas más pobres de Villa El Salvador, construyendo casas prefabricadas, porque las casas que poseen son muy malas, de materiales débiles y llenas de humedad”. Prosigue contando que “en el cerro era construir la casa para un matrimonio con una hija, y el sitio estaba muy mal, incluso en un lugar inclinado, por lo que hubo que preparar hasta el suelo”. En Villa El Salvador, donde ya se había preparado el suelo, “tuvimos que construir una casa para dos hermanas de 16 y 17 años que habían perdido a su mamá, además lo que tenían antes no se podía llamar ni casa”.

En este momento es el Delegado de Misiones de Toledo, Jesús López Muñoz, el que recuerda a San Juan Pablo II que, precisamente en los lugares en los que Juan ha vivido su experiencia misionera, dijera que “... veo que hay aquí un hambre de Dios, HAMBRE DE DIOS. Este hambre constituye una verdadera riqueza, riqueza de los pobres, que no se debe perder. NO SE DEBE PERDER esta riqueza con ningún programa. No se puede sustituir el bien de Dios, que es más grande, no se puede sustituir con ningún otro bien. Entonces, a vosotros hambrientos, yo deseo un hambre de Dios siempre más grande. Hay aquí un hambre de pan, hay aquí un hambre de pan. El Señor nos ha enseñado a rezar cada día "el Pan nuestro de cada día dánosle hoy". Entonces se debe hacer todo para preparar, para llevar este pan de cada día a los hambrientos de pan...”.


La tarea del misionero joven es estar con ellos y solidarizarse con su causa

Compartir y estar con ellos, hablar, convivir, es la petición misionera que en La Rinconada del Tajo recibió, entre otros jóvenes misioneros, Juan López. Lo hizo y cumplió esa petición, y en Sembrando Esperanza tuvo la ocasión de compartir su pasado con uno de los hombres con los que convivió, y emocionado comparte como “él se desahogó conmigo, porque su sobrino, que es como si fuera su hijo, está empezando con el tema de las drogas con doce años”.

Tarea que también tuvo claro cuando pasó “algunos días en el Hogar Caritas felices, hogar que apoya a niñas abusadas”. Juan comparte que su función “era jugar, algo que me llamaba la atención al igual que a ellas”, es más, nos cuenta con ilusión, “ahí un día fui a quedarme dos horas por la mañana, y me fui a las diez de la noche, porque me decían quédate a comer, quédate a jugar.... y acabé hasta dando una catequesis”.

De igual modo participó en el Centro de Drogadictos de José Gálvez, “ahí muy bien, porque me hicieron que diera un testimonio y los chicos muy bien. Además, el día que estuve coincidía con la llegada de un nuevo chico, por lo que pude vivir el rito de bienvenida, de cómo entrar en la casa, porque comprobé como son los chicos los que deciden si se quedan o no, cómo realizan preguntas y fue bastante bonito”.


“Me siento feliz y libre”, concluye Juan López, quien en su experiencia misionera en Perú cumplía los 19 años, reafirmado en su opción preferencial por los pobres, que hunde sus raíces en el Evangelio y que ha llevado el nombre de la Diócesis de Toledo, convertido en uno de los jóvenes que vive #VeranoMisión como misioneros de la fe y de la caridad.


Texto y fotos: Fernando Redondo, 

Delegación de Misiones de Toledo

23/7/14

Ilusionadas con la Misión

"El curso Norte-Sur nos está ayudando a abrir los ojos y darnos cuenta de las grandes diferencias que hay entre los países"

La Delegación de Misiones de Vitoria organiza todos los años el Curso Norte–Sur, para la  formación de jóvenes mayores de 18 años con el que pretende sensibilizar sobre la situación de los pueblos empobrecidos, con visión cristiana de estas relaciones desde el Evangelio, la Teología y la doctrina social de la Iglesia. Los jóvenes conocen y valoran las diferentes líneas, iniciativas y modelos de acción misionera y solidaria, discerniendo la inserción personal en misiones o en algún grupo misionero. Fruto de este trabajo, a través de reuniones mensuales, algunos jóvenes se han lanzado para vivir una experiencia en la Misión
durante con un #VeranoMisión, y todos ellos se han comprometido la animación misionera de la diócesis.



Este es el caso de nuestras dos protagonistas de hoy Jeni Morán y Samana Fernández que han puesto rumbo a la Misión en Ecuador para vivir su #VeranoMisión y comparten con nosotros su ilusión:

"Queridos amigos/as, somos Jeni y Samara, dos jóvenes de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores del barrio Sansomendi de Vitoria. Desde hace 12 años, nuestra parroquia tiene un hermanamiento con otra parroquia de Ecuador en Huaquillas – El Oro, y todos los años alguien de aquí va allí y recibimos en nuestra parroquia y en nuestras casas a las Voces del Sur. Este año, nos han ofrecido a nosotras la posibilidad de ir, y sin pensárnoslo dos veces, aceptamos.

Para formarnos un poco antes de realizar esta gran aventura, estamos asistiendo al curso Norte-Sur, en el que tratamos temas que nos ayudan a concienciarnos sobre la realidad de otros países y a abrir nuestros ojos y darnos cuenta de las grandes diferencias que hay entre los países en diferentes aspectos economía, política, cultura, sociedad..

Con este #VeranoMisión en la mente, tenemos grandes expectativas: queremos vivir el día a día de la gente en Ecuador y compartir con ellos para poder conocer sus valores y sus prioridades, conocer su modo de vida con los diferentes recursos que tienen...

Esperamos que este viaje no sea en vano, y que la conciencia que tomemos de todo esto nos sirva para enriquecernos y para valorar más aspectos a los que hoy en día no damos importancia y compartirlo con las personas de nuestra parroquia.

Queremos ser de gran ayuda y ofrecer todo lo que podamos. Estamos muy ilusionadas con esta oportunidad, a pesar de los miedos y nervios que este viaje supone."


Jeni Morán y Samana Fernández
Vitoria

22/7/14

"Dar lo mejor de mí misma"

Asun Parra Ceballos, es una joven de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara que este va a tener una experiencia de #VeranoMisión con los Hermanos Hospitalarios al Centro psicopedagógico que los hermanos tienen en  Sucre, Bolivia. Estará colaborando en el Campo de trabajo solidario: “Un corazón sin fronteras”.


Celebración del envío de las jóvenes misioneras en Guadalajara


Asun nos deja este testimonio antes de partir a la Misión:

¿Por qué te vas a la misión?
Porque me hace feliz poder compartir y regalar parte de  mi tiempo libre a otras personas y, si es posible, aportarles un poco de felicidad, cariño, alegría, sonrisas, colaboración o ayuda intentando dar lo mejor de mí misma.

¿Para qué te vas?
Por un lado me mueve algún recuerdo en mi infancia, cuando estudiaba en el colegio de las Ursulinas de Sigüenza, que en varias ocasiones vinieron misioneros de Brasil y Cuba y su testimonio me hizo sentir gran admiración por su labor y entrega hacia las personas necesitadas y débiles.
Por otro lado, siento que este es el momento de vivir esta experiencia y llevarla a cabo con la comunidad de Hermanos de San Juan de Dios y otros voluntarios que van a participar en el campo de trabajo solidario.

¿Qué es lo que te mueve a irte a la misión?
Me ha ayudado a tomar esta decisión la formación que he recibido, a lo largo de este curso, tanto en la Delegación de Misiones de Guadalajara como con los Hermanos Hospitalarios, conociendo su carisma, hospitalidad y trato humano hacía las personas con las que trabajan.
Pienso que el proyecto que desarrollan en el centro psicopedagógico de Sucre en Bolivia que dedican su labor a niños con necesidades educativas especiales me puede aportar muchas cosas positivas como: el conocimiento y respeto a su cultura, la apertura a otras realidades, formas de vida y, especialmente, crecimiento personal y espiritual.
En definitiva este #VeranoMisión es una oportunidad que deseo disfrutar con los demás, los de aquí y los de allá.


Asun Parra Ceballos,
Guadalajara


Julio: "Para que el Espíritu Santo sostenga el servicio de los laicos que anuncian el Evangelio en los países más pobres".
Año de la Fe: “Hoy como ayer, Él nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos ”.

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